MIENTE Y LO SABE
En el programa electoral, con el que se presentó por NUEVO CASTRIL a las elecciones municipales de 2015, ensalzando su maravillosa gestión, presumía de haber instalado dos bombas hidráulicas en las Fuentes de Tubos para facilitar la llegada de agua a los depósitos del Cuquillo.
Pero lo cierto es que Miguel Pérez presumía de haber ejecutado una obra que estaba realizada por la anterior corporación y por la que además presentó una denuncia contra mí, acusándome de no haber ejecutado tales obras. Denuncia, por cierto, que el juzgado archivó y cuya sentencia paso a resumir.
La Audiencia Provincial de Granada ha confirmado el archivo de las diligencias abiertas contra el que fuera alcalde de Castril, el socialista José Juan López Ródenas, por la supuesta falsificación de facturas en concepto de diferentes trabajos realizados en el municipio durante su mandato.
La investigación se abrió a raíz de la denuncia interpuesta en mayo de 2012 por el actual alcalde, Miguel Pérez (Nuevo Castril), que atribuía a su antecesor los supuestos delitos de prevaricación, falsedad en documento público y malversación de caudales públicos aludiendo a “falsedades” en distintas facturas que, según afirmaba, estaban “infladas” o incluían duplicidades por servicios supuestamente “no realizados”.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Único de Huéscar acordó el pasado verano el sobreseimiento de las diligencias. Compartía la versión de la Fiscalía de archivar el asunto al considerar demostrado que “sí se efectuaron los trabajos”.
La denuncia del actual alcalde contra López Ródenas se refería a facturas por obras en el Mira de Castril y en Fuente de Tubos, pero también a un supuesto desvío de una subvención de 74.273 euros que recibió el Ayuntamiento.
El Ayuntamiento de Castril lo recurrió ante la Audiencia de Granada, la cual lo desestimó y confirmó la anterior resolución judicial.
La Jueza sentencia que no se aprecia una “ilegalidad evidente, patente, flagrante y clamorosa”, “ni una conducta por parte del exalcalde de Castril deliberada y consciente de resolver al margen del ordenamiento jurídico”.
Tampoco podía imputarse al exalcalde, a juicio de la jueza, la comisión de un delito de malversación de caudales públicos.
O sea, que D. Miguel Pérez se apropia y presume de una obra que no hizo él, que sí hice yo, y, para colmo, me denuncia acusándome de que la obra no existe.
Eso qué es? Ignorancia, caradura o mala fe?

