DE SOÑAR Y CREAR O DE MEDRAR Y ABUSAR.
El mejor Alcalde, sea del partido que sea, es aquel que sueña y crea. Si nadie me corrige, mantengo que un buen Alcalde es aquel que sabe escuchar y obedecer al grupo que dirige. El verdadero y buen Alcalde es aquel que se siente subyugado a la hora de gestionar, pues un líder que, por medio de abusar, se hace distinguir y admirar, no es un líder ejemplar, es un necio que se quiere hacer notar. A juzgar por las anécdotas y episodios que me han contado, el ex Alcalde recién cesado, se creía con el poder de subordinar, oprimir, obligar, discriminar, despreciar, marginar, intimidar, engañar, insultar, menospreciar, subestimar y maltratar a quienes tenía bajo su mando o al lado. Y al mismo tiempo, por descontado, para justificarse, enorgullecerse, ensancharse, alegrarse, quererse, subestimarse, elevarse, creerse y pavonearse, por cómo habría gestionado. Pero, con la herencia que ha dejado, estaba equivocado al considerarse exonerado de las responsabi...