ENCRUCIJADA.
A menudo me digo, y con ello me animo, que hay dos cosas contribuyen a avanzar para alcanzar tu destino, ir más deprisa que los otros o ir por el buen camino. Y es que, lo poco que he aprendido y hecho, de valor podría carecer, comparado con lo que ignoro y quiero aprender o hacer. Por eso no me faltan fuerzas o capacidad; ni me falta en realidad, lo que a algunos no tienen en la actualidad, que es la voluntad.