NOVELA NEGRA Y HUMO.
Parece que me he convertido, de súbito, en el personaje de una mala novela negra, tan obvia y mal escrita que sería más interesante y entretenido empezar a leerla por el final. “El exalcalde de Castril desaparece misteriosamente”, dice el señor del puro (prefiero no escribir aquí su nombre). Pero no he desaparecido, estoy en Cádiz, disfrutando del mar, pintando, escribiendo este blog que me relaja o, sencillamente, no haciendo nada. En cualquier novela negra hay un muerto y el novelista se devana los sesos para que el lector no descubra hasta el final la identidad del asesino o asesinos. Pero yo, mira por donde, no estoy muerto, ni desaparecido, ni ausente. Más bien me ocupo de escribir mi propia novela, que no es precisamente negra, yo diría que más bien se acerca al azul o al rosa quizás. Después de nueve años sin darme un descanso y viviendo de la mañana a la noche, día tras día, sin desconectar de las obligaciones del cargo, ahora me sobran horas y momentos del día par...