RINTINTIN, CUQUI MEA O PERRITA MARILÍN
Y abundando en la línea de la confusión entre lo público y lo privado del Equipo de Gobierno de la Corporación, hablemos de otro ejemplo que se presta a la guasa y al tono burlón. Si fuera macho podría llamarse Rintintín, de ser hembra, Cuqui Mea o la perrita Marilín, desconozco el sexo del can o su pedigrí, lo que sí sé es que el Ayuntamiento usa una “oficina” municipal como perrera privada nocturna del chucho de un malandrín, y lo sé porque he investigado y lo vi. La oficina municipal destinada a nocturna perrera está o estaba hasta que yo lo dijera, a la entrada del pueblo pegada a la carretera. Y como el chucho debía tener terrores nocturnos o el trauma que fuera, la luz, como le salé gratis al amo del chucho inquilino de la perrera, estaba toda la noche encendida para que se durmiera.