SORDOS QUE GRITAN
Cuando algunos me dicen que el ser agresivo está entre mis escasos méritos, me llama la atención que me lo digan a gritos. Y es que su fanatismo es la falsa ilusión de una realidad que crean y solo se creen ellos mismos. Con su arrogancia demuestran y dejan constancia de que el fanatismo es el deporte de la ignorancia. Porque, aunque la paciencia sea mucha, es ardua la lucha de hablar con el que no te escucha.