DEONTOLOGÍA
Examinemos ahora los inicios de todo este entramado judicial. Empezando por la supuesta "AUDITORÍA" que les sirvió de soporte para denunciar. Y es que la empresa Auditores Andaluces S.L., desde el minuto uno, incurrió en una ilegalidad fundamental, porque el trabajo de “campo” fue llevado a cabo por un “auditor” que formaba parte, junto al alcalde Miguel Pérez Jiménez, de la misma candidatura electoral.
A lo que hay que sumar que el auditor mencionado, fue el responsable de filtraciones de detalles de la "auditoría". Algo que el deber de sigilo obligado y los principios deontológicos del código ético de los auditores le prohibían realizar. Porque hay un código ético y deontológico para los auditores.
Llama poderosamente la atención que el Ayuntamiento de Castril denunciara en su momento a la empresa AUDITORES AUNDALUCES, que realizó la controvertida auditoría, por mala praxis e incumplimiento de contrato.
En ese sentido quiero recordar que en la Junta de Gobierno del 16 de mayo de 2013, la Secretaria Interventora del Ayuntamiento de Castril avisó al ex Alcalde Miguel Pérez y al resto de los componentes de su Equipo de Gobierno de que los trabajos y conclusiones derivados de una auditoría realizada por una empresa privada no tiene efectos jurídicos ni validez por sí misma si no se avalan por quien ostenta la titularidad del control interno del Ayuntamiento, es decir de la Secretaría Intervención, cosa que en el caso que nos ocupa no ha sucedido.
Resumiendo, que tanto Alicia López, como Miguel Pérez, sabían perfectamente que la "Auditoría" no tenía validez, ni se sustentaba con documentación que corroborara sus conclusiones y fueron advertidos por la Interventora y máxima responsable de las funciones de control municipal de que ese documento no tenía valor.
Pero dio igual y con ese documento cargado de falsedades y sin soporte documental, se fueron a denunciar. Nadie entiende cómo pudo la Fiscalía dejar engañar, aunque el paso de los años, la multitud de diligencias, informes e investigaciones han demostrado a la postre la gran mentira que se escondía tras todas esa acusaciones.
Más adelante publicaré las pruebas que acreditan lo que escribo, pero hoy me centraré en el inicio de este despropósito. En la pretendida auditoría y en el auditor, pero sobre todo en la ausencia de ética, la nula profesionalidad y el poco rigor.

