domingo, 10 de abril de 2016

SAETA

Con la altanería a la que está acostumbrado y un encono mal disimulado, un reconocido castrileño, muy virtuoso y respetado, me escribió un mensaje, nada afortunado, que viendo esta foto he recordado.
...
“Lo tuyo no es la poesía “, me espetó sin pudor aquel que estaría mejor callado.
 
En lo de pésimo poeta no andaba mal encaminado,
 
Pues cierto es que casi todo lo que en mi blog había publicado,
 
Ha pecado de lenguaje ripioso, pretencioso y rebuscado.
 
En mi defensa diría, como aludido y criticado, sobre lo que me afeó el ciudadano citado, que es verdad que he se ser perdonado por mi prosa artificiosa y el lenguaje rebuscado. 
 
Pero que yo no exijo a nadie que lea lo que escribo en mi blog y haya publicado.
 
Tampoco nadie está obligado, pues siendo público, leer un blog es algo opcional y privado.

Otra cosa bien distinta es, por descontado, subirse a un balcón o a un estrado y obligar al personal, lo hubiera querido o sin querer y sin ser deseado, a escuchar, como el más duro castigo que se impone a un condenado, algo mal leído, mal escrito o mal cantado.
 
Lo que queda en la foto demostrado, dejando la anécdota que hoy he recordado, es que siendo mal poeta, qué de bellos y poéticos momentos he creado.
 
Como este istante que quedó así retratado, el de Elisa la del Horno cantando una saeta desde el balcón de mi casa un Viernes de Dolores de un tiempo ya pasado.