lunes, 6 de febrero de 2012

DE FEOS GRACIOSOS, GUAPOS SOSOS, PECES, YEGUAS Y POTROS LUSTROSOS.



Más vale un feo gracioso, que un guapo soso. Es curioso que  me consideren un feo ingenioso y que el otro, siendo insulso y poco saleroso, se las dé de guapo lustroso.
Siempre se ha dicho que el que quiere atrapar a un pez, ha de mojarse el culo más de una vez. Para que un pueblo pueda prosperar y crecer, hay mucho que hacer, moverse y correr.
Porque  un Alcalde, que por no saber, nada puede ofrecer, salvo que aproveche lo que otros fueron capaces de hacer; es como un gato, que le gusta el pescado, pero no mojarse los pies.
Aunque sea un símil loco, si el Ayuntamiento fuera una yegua, un buen Alcalde sería el que encuentra comida, la engorda a ella y favorece la cría. Un mal Alcalde, al contrario que el otro, es el que no la alimenta y mata hasta al potro.
Y es que es bien sabido que lo mismo que un pájaro que se caga en su nido, no debería haber nacido; un Alcalde que no fué mayoritariamente elegido, nunca debería haberlo sido, máxime cuando, con su gestión, el pueblo está cada día más hundido.